El relax no es un producto comercial

Un masajista que pida al receptor de relajarse es como un chef que pide al cliente de picar cebolla para la sopa.
La relajación es el ingrediente secreto de la terapia más sabrosa. Es la puerta de entrada para  que el masaje llegue a un nivel completo y circule en todo el organismo. Es lo que hace la diferencia entre comer y nutrirse (para estar en tema).
Este concepto de relajarse es un argumento muy distorsionado en la sociedad occidental. En parte porque se relaciona a la comodidad ociosa con fines puramente comerciales, en parte porque supera nuestro nivel cultural y no llegamos a entenderlo. Requiere una base fisiológica concreta: una sensibilidad activa de algunos receptores inhibidores que muchas veces se encuentran sobreexitados a causa de factores externos.

Un ejemplo extremo es el caso de un exizofrenico por el cuál los calmantes no surten efecto alguno.
Como siempre, la magia de nuestro cuerpo hará que mañana seremos mejores haciendo lo que hacemos hoy. Así que si hoy actuamos con descontrol, mañana más. Si hoy respiramos profundamente delante una adversidad, mañana mejor!

Volviendo a las terapias manuales, el efecto de relajación es un logro que se enseña en las escuelas con tres pases fundamentales:
-una respiración lenta y controlada
-unos toques suaves y armoniosos
-un ritmo costante y coordinado

Saltándose el protocolo académico, en caso de agitación y estrés estos tres pases se mandan a bendecir obviamente y entonces que queda? Como actuar?
Pues apoyando intuitivamente nuestra inteligencia orgánica. Visualizando el proceso comportamental de sanación natural. Lo que solemos hacer instintivamente en momentos desesperantes es por ejemplo agarrarnos de la cabeza y resoplar, o gritar inclusive. Esto es el principio fundamental con el cual he creado la disciplina del Automasaje Estilo Thai. Observar nuestro instinto y no contrastarle, sino asecondar y ayudar en el proceso de sanación. El gesto de agarrar la cabeza esconde una técnica muy poderosa de osteopatía craneal que es la de reequilibrar el líquido en la membrana externa (duramadre), cuna de los neurotransmisores del sistema nervioso. Este gesto automáticamente permite una suficiente distensión del diafragma, el cual conlleva una respiración más profunda, alcanzando el estado de relajación requerido. En otros ejemplos de reacciones instintivas delante unas adversidades emotivas, siempre encontraremos una finalidad de autosanación del organismo que, si asecondada sin interferencias ego-mentales, nos llevaría a una solución simple y efectiva, como el automasaje.

Hay que dejar de presumir un control egocéntrico de la mente sobre la complejidad espiritual del cuerpo.

El mundo de afuera es una interpretación de nuestros sentidos y como tal crea diferentes patologías cuando se quiere analizar en separación del mismo, en un esquema dualista cuerpo-mente.
Históricamente Descartes influenció la medicina occidental en el siglo XVII con la idea de que la mente actua sobre el cuerpo (Cogito ergo sum) y todavía sufrimos este error cada vez que acudimos a un especialista para curar un dolor. La mayoría de nosotros entrega el cuerpo a un doctor como un coche a un mecánico. Entra en la consulta esperando de que le adjusten un par de piezas y, con los ojos abiertos y los pensamientos quien sabe donde, aparca la mente en una sala de espera atendiendo el resultado.

Esta separación entre observador y observado (como decía Jiddu Krishnamurti) es la semilla por la cual se genera cualquier dolor y disconformidad en nuestro plano emocional.

Vivimos ausentes y creamos nuestra propia película ignorando de ser al mismo tiempo espectador y director, en un teatro de pura improvisación.

El propósito del masaje Estilo Thai es abrir y crear espacio entre sistemas y aparatos; y también facilitar la unión del plano físico, mental, emocional, energético y espiritual… esto es el trabajo de relajación.

“Cuando yo doy un masaje a una persona soy consciente que me estoy adentrando en una selva para quitar una bala a una fiera salvaje asustada por el dolor.
Cuando esta persona sale del masaje es consciente que esta bala es un compromiso social para domar el propio instinto salvaje, y el dolor que siente es la resistencia a la aceptación (o integración)”

Davide Stasi

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