Mis años juveniles se han caracterizados por hacer mucho deporte, una profunda fe católica, largos periodos en contacto con la naturaleza y una clara pasión por el arte. A los 18 años ya participaba con mi grupo Scout en políticas de ayuda social: cursos profesionales en cárceles de menores, fundaciones para minusvalídos, ayuda a la recuperación de tóxico dependientes y re-calificación ambiental.

El día de Navidad del 2005 viajé a Etiopía como misionero voluntario con el grupo GMA Napoli. Ahí aprendí que la pobreza es una cara sin sonrisa y que el bienestar no es un estado sino una constante decisión.

A los 22 años me sentía ya bastante hombre y necesitaba salir del nido. Dejé la Academia de bellas Artes, confiando en que hubiera seguido moldeando las figuras anatómicas de otra manera. Fui a vivir a Barcelona, capital del modernismo y por algunos, capital europea de la felicidad. Con un mapa, un diccionario y un indestructible Nokia 3310, iba por la ciudad catalana a por mi destino.

Mientras tanto, coincidió que mi hermano mayor fue a trabajar en Tailandia. Tierra de libertad! …Yo no tardé mucho en hacerle una visita.

En el 2012 hice mi primer viaje a Tailandia, conocí las maravillas del sur.

En mi segundo viaje, por motivo de la boda de mi hermano, fui visitando el norte y me enamoré del espesor de su espiritualidad. Ahí aprendí a meditar con los monjes y unas primeras técnicas básicas de masaje tradicional, disciplina que fui afinando en mis siguientes viajes.

Al día de hoy cuento con varios estudios de antómia, de meditación, biopsicoenergetica, cursos de masaje tailandés, osteo-thai, wuotai, tejidos profundos y masaje californiano, y varios Master con maestros como Pichest Boonthumme o Mr. Sinchai. Mi especialización es el trabajo sensible sobre las fascias y las manipulaciones profundas. Actualmente estudio Psico-Osteopatia Organica en la EMPO de Barcelona.

Mi misión está enfocada en la armonía de todos los elementos que forman un cuerpo.