Rollo Espiritual

Se dice que de media una persona conoce 4000 palabras. Si no es su idioma nativo la cifra baja, supongo… Será por eso que yo no confío mucho en las palabras. En la expresión puramente verbal, entiendo. Otra razón será aquel vicio ansiolítico de interrumpir el discurso, lo cual es además una primera causa de suficiencia respiratoria! Las palabras en sí mismas me caen bien, las veo como colores de ideas, mi bloqueo nace por la sensación de desequilibrio entre lo que se dice y lo que se oye. Me da la impresión de que se tienda (desde cuando no sé) a proyectar intenciones más que a recibir informaciones ¡Culpable es el sistema Patriarcal! Diría mi amiga Esperanza. Quizá con razón.

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El mejor regalo para tu hijo no se regala, se aprende.

Según la pedagogía moderna, son muchos los resultados positivos en la aplicación de terapias alternativas . Entre las varias disciplinas encontramos en un porcentaje muy alto (70%) el masaje infantil. Siendo remedios naturales y, son claramente más lentos respecto a los clásicos productos farmacéuticos,  pero seguramente más eficaces en constituir un escudo protector inmunológico y donar un bienestar general y duradero al pequeño. Es evidente por esto la importancia de que los padres eduquen a los hijos en el cuidado corporal y en la prevención de la salud, siendo ellos mismos quienes primero deben aprender algunas técnicas de masaje para niños.

En particular el masaje tailandés tiene la ventaja de poder aplicarse sin necesidad de cremas y ungüentos, con ropa y en cualquier lugar publico.

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«Si tu como yo, ves el mundo al revés, tienes razón y te explico porqué»

El proceso mental con el cual un niño recién nacido organiza involuntariamente los impulsos sensoriales captados del mundo externo es inductivo, osea desde su experiencia y análisis personal va dando una lógica general al conocimiento.

Analizando por ejemplo el sentido de la vista: las imágenes se proyectan originalmente tramite un juego de lentes en la zona interna y posterior del ojo (foeva centralis) en figuras en miniatura y al revés. Luego, con una transmisión de impulsos eléctricos, llega al cerebro que conceptualiza inductivamente la justa posición de las figuras en el espacio gracias al sentido del tacto. Esto también explica la importancia de que los bebés jueguen con solidos geométricos y sus perímetros. No menos útil les vendrá oír voces desde diferentes distancias o olfatear el mayor numero de olores posibles. Su finalidad será solucionar de forma inductiva las primeras incongruencias que se le presentan en el mundo fenoménico.

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